Ranitidina
Gastrointestinales

Ranitidina

Ficha Farmacológica

Presentación

Tabletas: 150 mg, 300 mg. Jarabe: 15 mg/ml. Ampolla inyectable: 50 mg/2 ml VIM, VIV.

Vía de Adm. y Dosis Habitual

Vía oral (VO), Intravenosa (IV), Intramuscular (IM)

Adultos: VO: 150 mg cada 12 horas o 300 mg una vez al día (generalmente por la noche). IV/IM: 50 mg cada 6 a 8 horas. Dosis máxima: 300 mg al día por vía oral en la mayoría de tratamientos.

Indicaciones Terapéuticas

Úlcera gástrica. Úlcera duodenal. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Síndrome de Zollinger-Ellison. Prevención de úlceras por estrés. Gastritis.

Mecanismo de Acción (Farmacodinamia)

Bloquea los receptores H2 de histamina en las células parietales del estómago, lo que disminuye la secreción de ácido gástrico, tanto basal como estimulada por alimentos, histamina o gastrina. Esto reduce la acidez del jugo gástrico y favorece la cicatrización de la mucosa gástrica.

Farmacocinética

Absorción: buena absorción por vía oral. Inicio de acción: aproximadamente 1 hora. Distribución: se distribuye ampliamente en los tejidos corporales. Metabolismo: hepático parcial. Eliminación: principalmente por vía renal. Vida media: aproximadamente 2–3 horas.

Contraindicaciones

Hipersensibilidad al medicamento. Precaución en insuficiencia renal o hepática. Uso con precaución en embarazo y lactancia.

Reacciones Adversas

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas
  • Diarrea o estreñimiento
  • Confusión (más frecuente en adultos mayores)
  • Reacciones alérgicas (raras)

Cuidados de Enfermería

  • Verificar los cinco correctos antes de administrar el medicamento.
  • Evaluar síntomas de dolor epigástrico, acidez o reflujo antes y durante el tratamiento.
  • Administrar la ranitidina antes de las comidas o por la noche si es por vía oral.
  • En administración intravenosa, aplicar lentamente para evitar efectos adversos.
  • Vigilar signos de sangrado gastrointestinal (hematemesis o melena).
  • Valorar función renal, especialmente en pacientes adultos mayores.
  • Educar al paciente para evitar alcohol, tabaco y alimentos irritantes que aumentan la secreción gástrica.
  • Informar que debe completar el tratamiento indicado para lograr la cicatrización de la mucosa.